domingo

Cinco poemas



PROPONE MARZO

Escoger al azar un rayo de sol
y extender el brazo,
como el yonki ante la jeringuilla,
para inyectárselo en vena.
Dejar
que por dentro corra la luz
confundida con la sangre,
que luz y sangre sean la misma cosa.
Y así –pura unidad–
sentir la vida.
                          Sentirla
como una inmensa, profunda, intensa felicidad.



AHÍ ESTÁ 

Concederte una página 
entera para ti sola,
                                    humildísima 
florecilla sin nombre que has llamado mi atención 
en las inmediaciones de la Puerta de Alcalá.



OTRA VEZ LA LUNA

Deslizándose 
—niño en pleno juego—
por la suave
                        baranda
                                         del 
                                                 vacío 
el día se llevó 
demonios y fantasmas de tu lado,
dejándote tan sólo gratitud
por ser jirón de luna,
no siendo nada,
tú.



VARIACIONES SOBRE LA ESPERANZA 

Aplicados discípulos 
de Cicerón repiten
que no tienen
ni miedo ni esperanza,
pero al decirlo esperan
—se les nota—
volverse valerosos
o tener menos miedo.



¡QUÉ EXTRAÑO GOZO!

¿Cómo es posible,
amor,
que esté escuchando
aquí,
en el silencio,
que esté escuchando
yo,
sin el que escucha,
las seis oscuras cuerdas
de la luz?