PROPONE MARZO
Escoger al azar un rayo de sol
y extender el brazo,
como el yonki ante la jeringuilla,
para inyectárselo en vena.
Dejar
que por dentro corra la luz
confundida con la sangre,
que luz y sangre sean la misma cosa.
Y así –pura unidad–
sentir la vida.
Sentirla
como una inmensa, profunda, intensa felicidad.
AHÍ ESTÁ
Concederte una página
entera para ti sola,
humildísima
florecilla sin nombre que has llamado mi atención
en las inmediaciones de la Puerta de Alcalá.
OTRA VEZ LA LUNA
Deslizándose
—niño en pleno juego—
por la suave
baranda
del
vacío
el día se llevó
demonios y fantasmas de tu lado,
dejándote tan sólo gratitud
por ser jirón de luna,
no siendo nada,
tú.
VARIACIONES SOBRE LA ESPERANZA
Aplicados discípulos
de Cicerón repiten
que no tienen
ni miedo ni esperanza,
pero al decirlo esperan
—se les nota—
volverse valerosos
o tener menos miedo.
¡QUÉ EXTRAÑO GOZO!
¿Cómo es posible,
amor,
que esté escuchando
aquí,
en el silencio,
que esté escuchando
yo,
sin el que escucha,
las seis oscuras cuerdas
de la luz?
