lunes

VEINTISÉIS EPIGRAMAS


Vanidades

Cuando en las tardes ociosas
dejo a mi vanidad urdir, para regocijo
propio y ajeno, audaces epigramas,
cuento
            -cómo no-
                             con la de Benítez:
si en alguno le hace darse por aludido, que se chinche.

*

Dudas

Nada tengo en tu contra, Morate, y me detestas.
No te deseo mal alguno y me detestas.
Ni siquiera nos hemos tratado y me detestas.
Parece un sentimiento irracional, pero albergo mis dudas:
¿no será, simplemente, que eres imbécil?

*

Reconocimiento

Tu ingenio como epigramista, Gutiérrez,
es más sarcástico que el mío.
Y es que a ti no te importa, con tal de que así sea,
arrodillarte ante el demonio
y hacer lo que te pida.

*

Disculpa

Te decepcioné, Bernardo,
por no hacer ascos a la sátira.
Entiéndeme:
cantor ya te ponías tú a todas horas.

*

Observación 

Presume Pardo de tener
una mujer que es una diosa.
Diosa será callada, me imagino:
cuando abre la boca
parece un camionero.

*

Tertulia

Cuando el fiel Villanueva pide opinión sincera
huele un tanto a zorruna la buena educación:
le dicen que su verso suena de maravilla,
mas callan que se olvida todavía mejor.

*

Suplicio

Pozo me retiró la palabra, y yo pensé:
¡por fin podré escuchar cosas interesantes!
Me equivocaba:
ahora me manda al pobre Pinilla
como paloma mensajera.

*

Sabidurías

Murmuran por ahí que la Campillo es tonta e ignorante.
Nada de eso:
tiene buen culo -alto, redondo, respingón- y lo sabe;
abre con él todas las puertas.

*

Acaparadores

Codea Fuentes por salir en las fotos
con las personalidades del momento.
Sufro en silencio por él:
quiere un rol protagonista
y apenas le permiten ser figurante.

*

Democracia

Siempre me has afeado, Martagón,
que no acuda a las urnas a votar.
Descuida:
ahora que te has metido en política
iré, iré, vaya que si iré.

*

Agradecimiento

Rendidas gracias te da, Santos, la humanidad entera;
rendidas gracias por demostrar -¡con tanto orgullo!-
que eres diferente:
de no ser por ti, nadie sabría que todos lo somos.

*

Versiones

De verdad te digo, Gómez,
que soy una gran persona;
de decirte lo contrario
ya se encarga Villabona.

*

Invocación

Que no venga Aguilar ahora.
La tarde se ha puesto lírica.
Que no venga Aguilar ahora.

*

Demasié

Envidian la libertad de Puerta
y quieren ser el centro de atención.
¿Creerán que los pájaros tienen alas
para que todo el mundo las mire?

*

Declaración

Me declaro pacifista
en presencia de Calvo:
amo lo difícil.

*

Sobras

A Santana le gusta dar miedo.
Es comprensible:
tiene tanto
que no le cabe en casa.

*

Cuentas

De cada diez epigramas,
tres deben ser buenos y tres
pueden ser malos:
el resto cumplen si hacen bulto.
¿Por qué insistes, Parralo, en que te ofrezca solamente los buenos?
Es por eso que tú nunca muestras ninguno.

*

Empobrecimiento

Desde que lo intenta Núñez
se reduce el simbolismo
a insultar y lanzar piedras
escondido tras un muro.

*

Moda

Opinas, Méndez, que me falta estilo
por vestir con la ropa que me escogen
mi señora y mi madre.
Yo pienso, sin embargo, que a ti estilo te sobra:
te gastas un pastón en parecer un hippie.

*

Sorpresas

Muñoz ha sorprendido a todo el mundo
con un corte de pelo estrafalario.
Pero lo más chocante, lo que nadie se explica,
es que cree estar guapa.

*

Apuestas

Arbesú siempre está con ese cuento
de que es mejor vivir sin esperanza.
Es posible. Perdón por lo de cuento:
Arbesú y yo nos encontramos todas
las semanas formando largas colas
en la administración de lotería.

*

Convite

¿No he tenido, Morales, suficiente
contigo y los demás?
¡Qué manía te ha entrado con presentarme a gente!

*

Grandezas

Hace un mes tu vecino se compra un coche grande
y hoy vas tú y te compras otro más grande.
No sé yo qué decirte, Soto, no sé yo.
Repetís esta cantinela cada pocos años.
Da la impresión de que os la estáis midiendo.

*

Misterio

Qué raro que mi perro ladre a Cano:
sólo ladra a los quinquis y a los tontos
y Cano es un sesudo intelectual.

*

Discriminación

No siempre las palabras
trémula, reverberación, fulgir:
a veces, Sosa, también las malsonantes.
No te cito ninguna
por no cargarte de trabajo:
se ve que ante el lenguaje
te empleas cual portero de discoteca chic.

*

Fortuna

Porque has leído, amigo Campos, miles de libros,
muchos te consideran muy buen lector.
Son gente afortunada:
no han sufrido la desgracia de oírte leer.