viernes

Poema

A mi madre



No pocos muertos viven
en las fotografías, por lo menos 
en las fotografías,
esa clase de islas misteriosas 
alejadas del ruido.
                                   Sí, papá 
también.
                  Míralo ahí,
tan joven, jovencísimo, junto al Seat 600,
posando para ti cerca del mar.
No se mueve ni un pelo. No se cansa
de esperar y esperar y seguir esperando 
por el clic.
                      Ahora es tan paciente.
Para volver contigo al coche
tiene toda la eternidad.