viernes

Poema de Antonio Colinas

 
DEL SILENCIO

Verano pleno, pero sin cigarras.
¿Adónde fuisteis, que no regresáis?
No tardéis más, pues con vuestro silencio
nuestra vida se apaga.
Necesitamos vuestro dulce ritmo,
necesitamos vuestra melodía
y en ella oír crujir el temblor de las hojas,
el tiempo de la luz,
esa música vuestra en la que arde
la lúcida consciencia del ser y del no ser.
Y cuando vuestro son regrese por los montes,
nos dejará en los labios
el más claro mensaje de quietud:
«Vivos estáis aún
y vivos estaréis
por siempre y para siempre
los que habéis escuchado mi música,
los que habéis escuchado la música».